UN MUNDO SIN DIOS, PERO CON ALMA
La experiencia nos muestra que casi siempre Dios se revela por caminos que el hombre no escoge y que nos sorprenden en su novedad y razón impredecible. Con razón el Concilio Vaticano II se atrevió a afirmar que “la verdad no se impone de otra manera sino por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y fuertemente en las almas”. Sin embargo, la Iglesia parece estar cada día más lejos del mundo y del hombre. (Continúa AQUÍ)...
